Tras recibir un espaldarazo del presidente Juan Manuel Santos que le colocó su cuarta estrella, el general Óscar Naranjo mantuvo ayer hermetismo sobre un escándalo de espionaje y su sospecha de que interceptaciones telefónicas ilegales fueron dispuestas por cercanos colaboradores del ex mandatario Álvaro Uribe.
“Doy gracias a Dios por haber alcanzado la cuarta estrella”.