El expresidente del Gobierno español José María Aznar afirmó que “nadie va a romper España” y quienes intenten hacerlo cometen “una deslealtad” y “una gravísima equivocación”.
Aznar hizo esos comentarios en un acto que se desarrolló en esta capital al ser consultado por uno de los asistentes sobre recientes movilizaciones en Cataluña en favor de la independencia y declaraciones de líderes políticos de esa región apoyando esa idea.
“España ha vivido a lo largo de su historia (...) buenos y malos momentos, ha tenido momentos brillantes y páginas más discutibles; hemos tocado el cielo con los dedos muy recientemente y ahora tenemos muchos problemas serios”, afirmó.
“Pero lo que no se debe hacer en términos políticos nunca es ni jugar frívolamente con la historia ni prender fuego a nada históricamente. El que lo hace comete una grave irresponsabilidad”, afirmó Aznar en un turno de preguntas después de presentar el informe “América Latina: una agenda de libertad”.
“España va a seguir -insistió-. Nadie va a romper España, pero aquellos que lo intenten no solo cometen una deslealtad, cometen una gravísima equivocación”.
En su exposición inicial, Aznar dijo que un Estado puede ser federal, unitario, centralizado o descentralizado, “pero lo que no puede ser -añadió- es un Estado residual, ni mucho menos un Estado frágil, confuso, geocéntrico”.
“Una correcta política de fortalecimiento institucional -agregó- empieza por entender que quienes atacan al Estado o cuestionan la propia existencia de la nación niegan también una tradición”.