Hoy, Día Mundial sin Tabaco, es propicio reflexionar cuánto daño ocasiona a nuestra salud el tabaquismo.
Es por ello que la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace un llamado a los gobiernos a que prohíban cualquier tipo de publicidad, incluso indirecta, del tabaco, un producto que mata a la mitad de sus consumidores.
El objetivo es proteger a 1,800 millones de jóvenes en el mundo, los más vulnerables a esas tácticas que, en palabras de un experto de la OMS, se asemejan a "un virus mutante", pues cuando desaparece de un sitio se reproduce en otro.
"Las medias medidas no sirven de nada. Cuando se prohíbe una forma de publicidad, la industria del tabaco redirige sus recursos hacia otras formas", denunció el doctor Douglas Bettcher, responsable de la Iniciativa Sin Tabaco de la OMS.
"Es como un virus mutante, siempre encuentra otras formas de llegar", insistió el experto, que abogó por ello por que los gobiernos "impongan una prohibición total para hacer fracasar la estrategia de comercialización del tabaco".
Según la OMS, que cita recientes estudios, cuanto más expuestos están los jóvenes a la publicidad del tabaco, más probable es que empiecen a fumar.
Pero sólo un 5% de la población mundial vive en lugares donde está prohibida la publicidad.
Bettcher subrayó que la industria tabaquera trata de atraer a los jóvenes a la compra de sus productos asociando falsamente el consumo de éstos con cualidades como el "glamour", la energía y la atracción sexual.
Por ello, cuando no es posible la publicidad directa del tabaco -o sumándose a esta- la industria utiliza métodos indirectos como el dar los nombres de sus marcas, así como sus logos, a otro tipo de productos, desde bolsos hasta zapatillas de deportes, pasando por ropa, señaló la experta brasileña Vera Luiza da Costa e Silva, consultora de salud.
Estudiantes vulnerables.
"Según un estudio realizado en 150 países, el 56% de los estudiantes de entre 13 y 15 años están expuestos a la promoción de productos con logos y nombres de marcas de cigarrillos", señaló.
"Y dos de cada diez estudiantes poseen algún objeto con un logo relacionado con el tabaco", subrayó.
Bettcher dijo que, dado que la mayoría de la gente en el mundo empieza a fumar antes de los 18 años, y de ellos casi una cuarta parte antes de los 10, la industria del tabaco opta por lanzar su publicidad en los medios que frecuentan estos jóvenes.
Puntos de promoción.
"El cine, internet, conciertos o acontecimientos deportivos son algunos de los lugares escogidos para hacer llegar el mensaje a los jóvenes", señaló, con el agravante de que "ellos son quienes más fácilmente se hacen adictos y quienes tienen más dificultades para dejarlo".
las tabaqueras dirigen sus campañas hacia los países en desarrollo, pues es allí donde vive el 80% de los jóvenes, afirmó Bettcher, quien recordó además, que las empresas recurren a rociar con sustancias como el amoniaco los cigarrillos para hacerlos más adictivos.
"Para poder sobrevivir, la industria del tabaco necesita sustituir a aquellos que mueren o que lo dejan por nuevos consumidores", comentó en ese sentido, la directora general de la OMS, Margaret Chan.
"Una prohibición de toda la publicidad del tabaco y de su promoción y patrocinio es una herramienta poderosa que podemos usar para proteger a la juventud", agregó.
La OMS calcula que, de no tomarse medidas, al acabar este siglo habrán muerto 500 millones de personas a causa del consumo del tabaco.