En un encuentro muy emotivo, integrantes del seleccionado de fútbol de Polonia le entregaron ayer al Papa Juan Pablo II una camiseta de la selección de su país, en una audiencia de la que también participó el equipo nacional italiano.
En dicha reunión el Sumo Pontífice recibió la camiseta del seleccionado polaco, país del que Juan Pablo II es oriundo, con su nombre impreso y el número uno en la espalda.
Los integrantes del combinado polaco formaron al lado de sus pares italianos. Por su parte, el seleccionado italiano le dio al Papa, de 83 años y quien fuera futbolista en su juventud, una pelota de fútbol de cristal y una camiseta autografiada momentos antes de posar con él, a un día del amistoso ante Polonia en Varsovia.