Juan Pablo II, de cuyo fallecimiento se cumplen tres años, pensó en dimitir en el periodo en el que su enfermedad avanzaba inexorablemente, pero después decidió "ponerse en manos de la Providencia", según aseguró el cardenal Giovanni Battista Re, que fue uno de sus estrechos colaboradores.
Re, prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, hizo estas manifestaciones según los medios locales durante la presentación en Roma de un nuevo libro sobre Juan Pablo II, escrito por el periodista del diario La Repubblica Marco Politi, titulado "Papa Wojtyla, laddio".
"Sobre el problema de la dimisión, Juan Pablo II había razonado, pero después decidió llevar la cruz hasta el final y lo que pesó en su razonamiento fue la Providencia", manifestó el purpurado.
Según el cardenal italiano, tras reflexionar sobre una eventual dimisión, el razonamiento de Juan Pablo II para seguir al frente de la Iglesia fue que si él jamás pensó en ser elegido Papa y la Providencia le llevó al Solio Pontificio (el sillón del apóstol Pedro) que fuera la Providencia la que decidiera.
"Continuaré (al frente de la Iglesia Católica) mientras pueda, dejo en manos de la Providencia que decida el día y el momento para llevarme (muera)", razonó el Papa, según la reconstrucción hecha por Re.
Giovanni Battista Re subrayó que Juan Pablo II era un místico y que ponerse en manos de la Providencia fue el "verdadero motivo" que le mantuvo al frente de la Iglesia.
Ya en su testamento, abierto el 7 de abril de 2005, cinco días después de su muerte, Juan Pablo II dio a entender que pensó en la posibilidad de renunciar al papado tras el jubileo del año 2000.