La Procuraduría General de la República acusó formalmente de lavado de dinero y defraudación fiscal al exgobernador del estado sureño de Tabasco, en un caso de presunta corrupción que ha provocado indignación en México.
La dependencia informó tras imputar los cargos que un juez en Tabasco concedió dos órdenes de arresto contra el exgobernador Andrés Granier.
El político, del gobernante Partido Revolucionario Institucional, está hospitalizado en la ciudad de México y se encontraba bajo detención preventiva.
De acuerdo con las leyes, un acusado debe ser presentado ante el juzgado de la causa, aunque debido a que Granier se encuentra internado en un hospital privado, la Procuraduría señaló que el juez tendrá que resolver el lugar en el que el exgobernador deberá permanecer.
Las acusaciones tienen que ver con un desfalco por casi 2,000 millones de pesos (unos $156 millones) de recursos federales.