La líder de la oposición birmana y Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, se enfrenta a una pena de hasta cinco años de cárcel, en el juicio que ayer comenzó en la prisión de máxima seguridad de Insein. La imputada habría hablado y ofrecido alimento en su casa, a un estadounidense, con lo que viola así el arresto domiciliario.