El vehículo espacial Julio Verne, el primero enteramente europeo, se acopló hoy con éxito a la Estación Espacial Internacional (EEI) al término de una pionera maniobra totalmente automatizada, lo que relanza a Europa en la carrera espacial, puesto que le otorga independencia con respecto a EE.UU., y Rusia.
El éxito de la misión, la primera de este tipo que se hizo de forma automática y sin intervención desde la Tierra, abre la puerta a que la Agencia Espacial Europea (ESA) cumpla con sus compromisos en el desarrollo de la EEI de forma autónoma gracias a esta nueva generación de vehículos automáticos de transporte (ATV).
Las cámaras embarcadas en el ATV y las de la EEI permitieron seguir paso a paso la maniobra en tiempo real desde la sede de la ESA en París.