Un juzgado costarricense rechazó un recurso de la defenza y decidió mantener abierta una causa contra el ex presidente José María Figueres iniciada tras una denuncia de diputados, que lo acusaron de "desobediencia a la autoridad", informaron fuentes judiciales ayer.
Un juzgado del Primer Circuito de San José dispuso que el procedimiento deberá continuar y Figueres deberá acudir personalmente a declarar al tribunal, a fin de esclarecer la denuncia que presentaron a fines del año anterior contra el ex mandatario los miembros de una comisión investigadora del Congreso.
Los diputados lo acusaron de desobediencia a la autoridad -con pena de 15 días a un año de cárcel en la legislación costarricense- luego que el ex gobernante, residente en Suiza, se negó a comparecer ante la comisión legislativa para explicar la recepción de $906, 000 de parte de una empresa subcontratada por la transnacional francesa Alcatel.
Figueres ha aceptado públicamente haber recibido ese pago, aduciendo que fue por asesorías en telecomunicaciones, y sus abogados pretendían que el tribunal emitiera resolución dando por terminado el caso.