John Kerry espera a la próxima primaria demócrata mañana en Illinois para declarar que cuenta con la mayoría de delegados necesarios que permitan su investidura oficial como candidato demócrata a las elecciones presidenciales de Estados Unidos, informó su entorno ayer.
Varios medios ya estimaron, según sus propios cálculos, que el senador ya dispone de la mayoría de delegados necesarios para convertirse en el candidato oficial de los demócratas durante la convención del partido en julio.
Pero esos cálculos incluyen a los llamados "superdelegados", que no dependen de las primarias para elegir a su candidato y pueden cambiar de manera independiente su voto hasta el momento mismo de la convención.
Por eso el equipo de Kerry asegura que no está teniendo en cuenta en sus cálculos a esos "superdelegados". Pero si gana las primarias en Illinois, el actual senador por Massachusetts contará con la mayoría necesaria sin posibilidad de marcha atrás.
"A lo largo de toda la campaña, John Kerry jamás dio por sentado ningún voto, y sigue la campaña hasta que obtenga oficialmente la nominación", dijo a la AFP la portavoz de su campaña, Kathy Roeder, en Allentown, donde prosigue su gira.
El candidato demócrata a la presidencia de EU, retó al presidente George W. Bush a que participe en una serie de debates mensuales para discutir los "grandes temas" del país, informaron ayer fuentes de su campaña.
Fuentes del entorno de la campaña electoral de Bush rechazaron inmediatamente la propuesta, hecha por Kerry el sábado en Quincy (Illinois), ciudad en la que en 1858 tuvo lugar una de las siete discusiones senatoriales más famosas entre el demócrata Stephen Douglas y su contendiente republicano Abraham Lincoln.
El senador por Massachusetts invitó al presidente a debatir "los grandes temas de Estados Unidos" ante la nación. Un portavoz de la campaña de Bush, Steve Schmidt, dijo a la prensa que Kerry primero debería finalizar su debate consigo mismo antes de querer explicar su posición ante los votantes en comparecencias frente a su contrincante republicano.
En tanto, el secretario de Estado Colin Powell retó ayer a Kerry a dar los nombres de los líderes extranjeros que, según el precandidato demócrata, anhelan que sea el próximo presidente de EU.
Kerry, dijo la semana pasada en Florida, durante un evento para recaudar fondos, que algunos jefes de estado respaldan discretamente su candidatura y esperan que derrote a Bush en noviembre.
Powell expresó escepticismo en un programa de la emisora de televisión Fox, al ser consultado por la afirmación de Kerry.