El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, pidió al Congreso que retrase el voto para imponer nuevas sanciones a Irán mientras se llevan a cabo las negociaciones sobre su programa nuclear con el Grupo 5+1.
Kerry se reunió ayer a puerta cerrada con los miembros del Comité de Finanzas del Senado, a quienes instó a suspender de momento esas sanciones, dado que las posturas entre Irán y el Grupo 5+1 (EE.UU., Rusia, Gran Bretaña, Francia, China, más Alemania) están “extremadamente cerca” de alcanzar un acuerdo.
“El riesgo es que si el Congreso actúa de forma unilateral para aumentar las sanciones, podría romper la confianza en las negociaciones y, de hecho, paralizarlas o acabar con ellas”, dijo el secretario de Estado antes de entrar a la reunión.
Según explicó la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, imponer nuevas sanciones “no solo podría poner fin a las negociaciones, sino que además enviaría el mensaje absolutamente equivocado a la comunidad internacional” de que Estados Unidos no se toma en serio la vía diplomática.
“Y nuestra preocupación en este sentido es que esto podría tener el impacto contrario a lo que queremos. (...) Es evidente que nos gustaría seguir adelante con este acuerdo”, insistió ante los medios de comunicación la funcionaria estadounidense.