El presidente argentino, Néstor Kirchner, afirmó ayer en Madrid que el Estado argentino "no defiende delincuentes", al ser consultado sobre el caso del ex militar Ricardo Miguel Cavallo extraditado de México a España, donde es acusado de violaciones a los derechos humanos.
En rueda de prensa conjunta con el presidente del gobierno español, José María Aznar, Kirchner fue rotundo en su respuesta al ser consultado sobre versiones según las cuales uno de los abogados de Cavallo había pedido que el Gobierno se hiciera cargo de su defensa.
Una alta fuente gubernamental había afirmado en vísperas del viaje de Kirchner a Europa, que el gobierno derogará el decreto firmado por el ex presidente, Fernando de la Rúa que establece el principio de "territorialidad", según el cual los crímenes cometidos en Argentina se deben juzgar en el país.
Los reyes de España, Don Juan Carlos y Doña Sofía, ofrecieron ayerun almuerzo al presidente argentino quien efectuó una breve visita oficial de un día a España. En la comida también estuvieron presentes el heredero de la Corona española, el príncipe Felipe, así como el jefe del gobierno español, José María Aznar, y su esposa, Ana Botella.