El presidente yugoslavo, Vojislav Kostunica, y el viceprimer ministro Miroljub Labus competirán por la Presidencia de Serbia en una segunda vuelta el próximo 13 de octubre, según las proyecciones de partidos y observadores de los comicios de ayer.
El Centro para las Elecciones Libres y la Democracia (CESID), una prestigiosa organización no gubernamental serbia que ha destacado hoy a 16,000 observadores en los colegios electorales, otorgó a Kostunica el 31.3% de los votos y a Labus el 27.8.
El CESID basó sus proyecciones en el escrutinio del 90 por ciento de los votos de un extracto representativo del cuerpo electoral, y consideró definitivo que la segunda vuelta será entre Kostunica y Labus, ya que ninguno logró el 50 por ciento de los votos.
También el Partido Democrático de Serbia (DSS) de Kostunica apuntó una segunda ronda de éste con Labus, con el 33.27 y el 23.78% de sufragios respectivamente, según datos basados en el 28.44 % del cuerpo electoral.
El cuartel electoral de Labus, que había comenzado con datos que colocaban a su candidato en cabeza, los rectificó después y otorgó a Kostunica el 29.07%, seguido de Labus con el 27, según datos correspondientes al 24.09% del electorado.
También rectificó el opositor Partido Radical Serbio (SRS) que encabeza el ultranacionalista Vojislav Seselj. Según datos del SRS basados en el 15.8% de los colegios electorales, Kostunica obtiene el 31,46 por ciento de sufragios, Labus el 29.43 y Seselj el 23.07%. El CESID calculó que Seselj obtuvo el 22.6% de sufragios, mientras el DSS le otorgó el 22.7 y el cuartel electoral de Labus, el 23.02.
Los otros ocho candidatos presidenciales lograron porcentajes insignificantes, con el populista monárquico Vuk Draskovic cerca del 5% y el resto menos aún. La Comisión Electoral Central no ha ofrecido aún ningún resultado, y simplemente informó de que han participado hoy "entre el 50 y el 60 por ciento" de los 6,5 millones de electores, por lo que las elecciones se consideran válidas.
El CESID precisó que el 55,7 por ciento del electorado acudió hoy a las urnas, en los primeros comicios presidenciales celebrados en Serbia desde la caída del socialista Slobodan Milosevic.
La jornada electoral transcurrió con normalidad, sin incidentes destacables, aunque el día fue frío y lluvioso y los electores tardaron en acudir a las urnas, lo que llevó a miembros del CESID a bromear con que los serbios se animaban a votar a la hora de comer.
Sólo a la hora del cierre de los colegios, se supo que más de la mitad del electorado había ejercido su derecho al voto. La vigilancia de la jornada estuvo hoy a cargo de unos 200 observadores de la OSCE.
Entre las irregularidades más anecdóticas, el portavoz del CESID, Marko Blagojevic, mencionó que la esposa de Milosevic se equivocó al marcar su papeleta y logró que le dieran otra, aunque está prohibido, o que una televisión local emitió una película del actor y candidato socialista Velimir Bata Zivojinovic.
El jefe de la campaña electoral de Kostunica, Dragan Marsicanin, denunció una violación "brutal" del silencio obligado durante las dos jornadas de reflexión y en el día de la votación.
Se refirió, principalmente, al mantenimiento de una campaña del Gobierno serbio (que apoya a Labus), iniciada en paralelo con la electoral y que, bajo el lema "Orgullosos de Serbia", saca brillo en anuncios televisivos a los logros de los últimos dos años.
En el sur de Kosovo, antes de que se abrieran los colegios para la minoría serbia, la fuerza de la OTAN que vigila la provincia tuvo que desactivar un artefacto explosivo colocado cerca de un colegio.
La mayoría independentista albanokosovar no participó en estos comicios, y los 107.000 serbios con derecho a voto en esa provincia tampoco estuvieron muy interesados en las elecciones, ya que la participación no llegaba al 40 por ciento una hora antes del cierre de los colegios. Según el CESID, Seselj ha sido el candidato más votado en Kosovo, seguido de Kostunica.