El robot KR16, de fabricación alemana y probado en Sevilla, concluyó ayer tras nueve meses de trabajo ante la catedral de Tréveris, en el oeste de Alemania, la ardua tarea de transcribir la Biblia a pluma.
Desde el pasado 5 de mayo, el robot, instalado en un contenedor industrial de siete metros de largo a modo de escaparate, se ha consagrado durante las 24 horas del día a la labor de copiar el libro sagrado bajo la supervisión del equipo técnico y artístico formado por Matthias Gommel, Martina Haitz y Jan Zappe.
El objetivo del proyecto era llamar la atención sobre la "Peregrinación de la Túnica Sagrada de Tréveris", entre los próximos 13 de abril y 13 de mayo, en el 500.° aniversario de la primera exposición del Santo Manto de Jesucristo.
La copia, que contiene unos cinco millones de letras y signos en más de dos mil páginas.