Responsables de la AIEA abandonaron ayer Irán “satisfechos” tras concluir dos días de negociaciones con las autoridades de Teherán sobre el programa nuclear iraní, informó un portavoz al portal de noticias local “Jabar”.
El representante ante la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Ali Akbar Salehi, aseguró que durante las reuniones se trataron todas “las ambigüedades” sobre el destino del polémico programa nuclear.
Estados Unidos ha denunciado que Irán utiliza tecnología nuclear para desarrollar un arsenal de armas atómicas, mientras el régimen de los ayatolá asegura que sus fines son pacíficos, centrados en la explotación en infraestructuras civiles.
Además, Washington presiona para que Teherán firme el protocolo adicional del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, que autorizar las inspecciones sin previo aviso de las instalaciones iraníes.
La AIEA ha establecido un plazo, que expira el próximo 31 de octubre, para que Irán demuestre de forma fehaciente que su programa nuclear no representa una amenaza militar.
Irán se ha mostrado abierto al diálogo, pero insiste que la firma del protocolo debe hacerse en las mismas condiciones que lo haría Estados Unidos.
Tras abandonar el país, ahora sólo permanecen en Irán los inspectores, que trabajarán sobre el terreno hasta el fin del ultimátum.
La AIEA exigió el viernes en Viena tener acceso a las conclusiones exactas del informe presentado el jueves por David Kay, jefe del grupo designado por el Gobierno estadounidense para localizar los arsenales de armas de destrucción masiva en Irak.
En un comunicado, la AIEA dijo sobre estas afirmaciones que “sin tener acceso a las conclusiones del informe (y los hechos en los que se basan), el organismo no puede comentar el informe de David Kay”.
Una portavoz de la AIEA señaló a EFE que el organismo de la ONU todavía dispone de un mandato en Irak, tanto bajo las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU como bajo el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP), para asegurar que ese país no tenga actividades relacionadas con armas nucleares.
Un diplomático cercano a la AIEA aseguró en declaraciones a EFE que el informe de Kay revela una serie de “conjeturas no verificables” sobre los programas de armamento de destrucción masiva en Irak.
Los inspectores de desarme de la AIEA estuvieron en Irak entre noviembre de 2002 y el 17 de marzo de 2003, tres días antes del inicio de la invasión anglo-estadounidense.
La AIEA “satisfecha” luego de reunión con Irak
Según Ali Akbar, representante de la AIEA durante las conversaciones, se trataron todas “las ambigüedades” sobre el destino del programa nuclear.