Un total de 85 personas murieron y más de 200 resultaron heridas en el atentado, del que hoy se cumplen 10 años, contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). "Ha habido una resistencia en casi todo el mundo en reconocer que las primeras profanaciones que se hicieron contra el continente americano con las técnicas del terrorismo suicida ocurrieron en Buenos Aires", manifestó el escritor Marcos Aguinis.
Marta Nercellas, quien investigó los atentados como abogada de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, afirmó que Argentina "fue un verdadero tubo de ensayo" para grupos fundamentalistas islámicos de Oriente Medio.
Con una visión similar, el director ejecutivo del Comité Judío Americano, el estadounidense David Harris, señaló esta semana en Buenos Aires que "no hay duda de que todos los ataques desde la década de los años 80 fortalecieron y moldearon futuros atentados".
De ese modo, el escritor, la abogada y el dirigente relacionaron directamente lo ocurrido en la capital argentina con actos terroristas más recientes, como los del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y los del 11 de marzo último en España.
Diez años después de aquel fatídico 18 de julio de 1994 en que se perpetró la "masacre de la AMIA", como la llaman los familiares y amigos de las víctimas, sólo se ha abierto un juicio oral y público contra cuatro supuestos miembros de la llamada "conexión local". La comunidad judía en Argentina, la más numerosa en América Latina, protagonizará hoy el acto central en conmemoración al aniversario del atentado de la AMIA, en los que participará el presidente del país, Néstor Kirchner.
El Comité Judío Americanoreclamó, que participará en los actos de recordación, pidió el viernes a Argentina que extreme los esfuerzos para esclarecer los hechos de los que la comunidad judía local acusa a Irán y al grupo terrorista islámico Hezbolá de haberlos organizado y ejecutado.