Un enorme bloque de hielo del tamaño de la isla de Manhattan se ha desprendido de la Antártida, y gran parte de la plataforma Wilkins pende "de un hilo", en un fenómeno que los científicos atribuyen al impacto del cambio climático.
Un estudio revela cómo un gigantesco bloque de 41 kilómetros de largo y 2.5 de ancho parece haberse descongelado.