La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hizo esta declaración después de que se llevaran a cabo manifestaciones en Venezuela a favor y en contra de la suspensión de la programación de varios canales privados de cable y satélite, entre ellos RCTVI, en las que murieron al menos dos personas y varias resultaron heridas.
En este sentido, la CIDH hizo un llamamiento al diálogo y al ejercicio pacífico del derecho de manifestación y reunión en Venezuela.
La CIDH indicó en un comunicado que al menos dos manifestantes perdieron la vida durante esas protestas a favor y en contra de la decisión del Gobierno venezolano y varias personas resultaron heridas por el "uso indebido de la fuerza" por parte de las autoridades y por la actuación de los propios ciudadanos.
La Comisión, un organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), señaló además, apoyándose en informaciones de medios de comunicación, que la Policía venezolana dispersó a los manifestantes con bombas lacrimógenas y perdigones, y que fueron detenidos varios estudiantes universitarios.
En este contexto, la CIDH recordó al Estado venezolano su deber de ejercer el control de las manifestaciones dentro del marco del respeto de los estándares interamericanos de derechos humanos.
La Comisión considera que los agentes pueden imponer limitaciones razonables a los manifestantes para asegurar que sean pacíficos o para contener a los que son violentos, así como dispersar manifestaciones que se vuelven violentas o una obstrucción, recalcó.
No obstante, agregó, la actuación de las fuerzas de seguridad no debe desincentivar el derecho de reunión sino protegerlo y por ello la disolución de una manifestación debe hacerse con el fin de cuidar a las personas.
El operativo de seguridad desplegado en estos contextos debe contemplar las medidas de disolución más seguras y rápidas y menos lesivas para los manifestantes, subrayó la CIDH.
La Comisión recordó asimismo al Gobierno venezolano que tiene el deber de investigar las violaciones a los derechos humanos, teniendo en cuenta el derecho al debido proceso, y de juzgar a los responsables y reparar las consecuencias de las violaciones.
La CIDH aseguró que seguirá de cerca la evolución de los acontecimientos y continuará cumpliendo sus tareas de promoción y defensa de los derechos humanos conforme a los instrumentos que rigen su mandato.