La mayor recesión desde la Segunda Guerra Mundial no está pasando desapercibida ni siquiera para un sector tan representativo y arraigado en la cultura británica como el de los “pubs”, que ve cómo el número de establecimientos abocados al cierre se ha triplicado en el último semestre ante la falta de clientela.
Según una encuesta publicada por la Asociación Británica de Pubs y Cerveza (BBPA, siglas en inglés), desde enero han desaparecido 52 bares en Londres, una tasa de destrucción tres veces superior a la del mismo período de 2008 y que ha elevado hasta 24.000 el número de puestos de trabajo perdidos en esta industria en los últimos doce meses.
Ni las pintas, ni el fish&chips (el típico plato británico compuesto por pescado con patatas fritas), ni el ambiente que ofrecen estos bares han sido capaces de contrarrestar los efectos de la crisis global en el consumo, responsable de que la cifra de cierre de estos locales sea la mayor desde que la organización comenzó a elaborar la estadística en 1990.
En total, existen actualmente 53.466 “pubs” a lo largo y ancho del Reino Unido, 2.377 menos que hace un año.
No en vano, según el Instituto Nacional de Investigación Económica y Social (NIESR, por sus siglas en inglés), el Reino Unido necesitará cinco años para que su renta per cápita recupere el nivel que tenía antes del comienzo de la recesión en 2008.
La encuesta señala que los bares situados en las zonas residenciales se han visto más afectados por la recesión que aquellos situados en los centros urbanos y añade que los establecimientos que ofrecen comida, además de bebida, han demostrado ser ligeramente más resistentes a la caída de la demanda.