La demanda de clases de inglés se dispara en verano entre los chinos de clase media en un sector que ya mueve 3, 945 millones de dólares al año (2.896 millones de euros), según publicó el diario oficial "China Daily".
Para gran parte de las familias chinas es fundamental que sus hijos aprendan inglés pues, dicen, así podrán abordar mejor el futuro en un mercado laboral globalizado.
El diario escribió que aunque las clases no son baratas, los progenitores las pagan con gusto al considerarlas una inversión, como dijo Sun Zhiwei, cuya hija va a clases particulares de inglés que le cuestan unos 1, 300 dólares (1.000 euros) al año.