El ex embajador de Cuba en Uruguay, Joaquín Alvarez Portela, quien fue declarado persona no grata por el gobierno uruguayo, fue recibido ayer con honores por las autoridades de la isla, que reivindicaron la tarea que cumplió el diplomático en el país sudamericano.
"Nos sentimos orgullosos de su trabajo en Uruguay, queremos darle la bienvenida, nuestro abrazo fraterno y la felicitación de nuestro Comandante en Jefe (Fidel Castro) y de nuestro pueblo", dijo el canciller Felipe Pérez Roque al recibir al diplomático en el aeropuerto internacional José Martí, en La Habana.
Uruguay rompió relaciones diplomáticas con Cuba el 24 de abril pasado, luego de que el presidente Jorge Batlle fuera calificado de "genuflexo", "servil", "traidor" y de "abyecto Judas" por el gobierno del presidente Fidel Castro, por promover una resolución sobre la isla en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra.
La única respuesta a los problemas de una democracia insuficiente y de una reforma económica incompleta es una democracia más profunda y la implementación de más reformas económicas, declaró.
Al analizar la crisis económica por la que atraviesa Argentina, Powell dijo que ese país necesita lidiar con defectos políticos e institucionales fundamentales que fomentaron excesos en los préstamos del sector público, corrupción, sistemas judiciales politizados y una falta de transparencia en las actividades del gobierno.
En Colombia, donde Estados Unidos está ayudando a combatir el narcotráfico, Powell dijo que se necesita un componente militar y de seguridad más robusto para acompañar a la política estadounidense.
"Estamos dispuestos a expandir el campo de acción, la naturaleza de nuestra asistencia. Pero Colombia también debe comprometerse plenamente con las duras medidas que son necesarias para tener éxito", enfatizó.
Powell aconsejó al presidente venezolano, Hugo Chávez, quien el mes pasado sobrevivió a un golpe de estado, trabajar más de cerca con la Organización de Estados Americanos (OEA) a fin de reforzar las instituciones democráticas de ese país.
"Los golpes deben ser reconocidos como lo que son, ecos debilitados de un pasado desprestigiado, y no el camino hacia un futuro democrático. El presidente Chávez debe seguir con hechos sus nuevas promesas de reconciliación nacional y de respeto a los principios democráticos", señaló.
Por su parte, el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, advirtió que grupos terroristas extranjeros están intentando alistar miembros en América Latina.
"Estamos observando actividad terrorista en América Latina, particularmente en la región de la triple frontera de Argentina, Brasil y Paraguay", indicó en el marco de una conferencia del Consejo de las Américas sobre "Nuevas realidades en el hemisferio".