Los 192 países que integran la ONU recibieron divididos la propuesta francesa de que la Asamblea General de la organización adopte una declaración instando a la despenalización universal de la homosexualidad.
Francia, acompañada de Holanda, presentó por primera vez oficialmente a consideración del órgano de Naciones Unidas un documento de esta naturaleza, en el que se llama a abandonar la discriminación legal y social de los homosexuales, lesbianas y transexuales.
"No queremos imponer un tipo particular de modelo de sociedad, pero sí que nos pronunciemos en contra de la intolerancia", aseguró la viceministra de Derechos Humanos de Francia, Rama Yade, en un acto en la sala del Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC).
Reconoció que materias como la que trata esta declaración desata pasiones en la comunidad internacional, pero advirtió que mantener silencio cuando se cometen violaciones de derechos humanos es ser cómplice de la infamia.
"Cómo se puede aceptar a principios del siglo XXI que a alguien se le pueda arrestar, torturar o ejecutar por su orientación sexual?", se preguntó.
La propuesta redactada por París cuenta hasta el momento con la firma de 66 países, lo que es insuficiente para conseguir su adopción.
El ministro de Exteriores holandés, Maxime Verhagen, reconoció que la declaración solamente cuenta a esta altura con el apoyo de un tercio de los miembros de la ONU.
Sin embargo, dijo a renglón seguido, el hecho de que por primera vez se hable en este marco sobre la discriminación por la orientación sexual "ha dejado de ser un asunto tabú en Naciones Unidas".
Verhagen indicó que se considera que entre el 5 y el 10% de la población mundial es homosexual.
"Eso significa que a cientos de millones de personas se les violan sistemáticamente sus derechos humanos", agregó.
La delegación árabe aseguró contar con el respaldo de 62 países dispuestos a votar en contra del documento.