Hoy conocemos una institución que desde su fundación en 1970 se ha dedicado a entrenar a personas con discapacidades, excepto aquellos con problemas siquiátricos y no videntes, para insertarlos en el campo laboral, lo cual han cumplido exitosamente.
Nos referimos a Industrias de Buena Voluntad, de donde han egresado numerosos adolescentes con algún tipo de discapacidad y que hoy día se desempeñan en los comercios de la localidad.
Entrenados como vocacionales servicio de comida rápida, limpieza y mantenimiento, ebanistería, empaques industriales, metalmecánica y otras. Estos jóvenes han encontrado un trabajo que les permite subsistir, pese a su discapacidad.
En cumplimiento de la Ley 42 de Igualdad de Oportunidades, Industrias de Buena Voluntad ha abierto sus puertas a estudiantes regulares, no discapacitados, para que se beneficien de los cursos que dictan en los talleres y en la escuela básica.
La mayoría que ha ingresado provienen del distrito de San Miguelito y sectores aledaños y según nos explicó la directora ejecutiva, Sheila Sánchez Lay, la integración ha sido completa, permitiendo que los discapacitados se relacionen con los no discapacitados, lo que también es parte de su formación.
Se han acoplado satisfactooriamente y se ayudan unos a otros. Considera la directora ejecutiva que ha sido una excelente política esta de equiparación de oportunidades.
Al programa han llegado jóvenes que desertaron del sistema regular de educación por problemas en su aprendizaje, y al aplicarles las pruebas sicológicas se ha detectado que el 68 % tienen una limitación de aprendizaje, pero los tutores les ayudan a desarrollar sus habilidades. La mayoría de los que este año ingresaron al sistema, han sido referidos por amigos que ya han participado del programa, y la mayoría, tanto hombres como mujeres, tienen más de 16 años.
Los jóvenes también reciben la educación básica y alfabetización; ambos son programas integrados.
Nos aclaró la directora que la única excepción es que no admiten jóvenes no discapacitados que hayan tenido problemas de drogadicción pues los discapacitados son muy vulnerables y podrían ser influenciados.
Sánchez explicó que nunca han separado a las personas por sus discapacidades porque la fortaleza de uno es el apoyo del otro y se ayudan mutuamente.
La institución tiene una alianza con la Cámara de Comercio e Industrias de Panamá, lo que permite a los egresados accesar al mercado laboral, donde ciento once discapacitados han sido empleados mediante este acuerdo.
Igualmente cuentan con un almacén en el cual tienen a la venta artículos que van desde muebles para el hogar, la oficina, bicicletas, aparatos ortopédicos,ropa y otros que ahn sido donados, de los cuales proviene el 92 por ciento de sus fondos.
1,881 discapacitados se han inscrito en los cursos.
664 han finalizado la capacitación.
111 han sido empleados en el comercio local.
503 han quedado preparados para ingresar al mercado laboral.