Las fuentes señalaron que Israel no se opondrá a que Arafat sea enterrado en la Mukata, si bien el Gobierno israelí preferiría que, por razones de seguridad, el sepelio se verificara en la Franja de Gaza, donde están enterrados el padre y una hermana del presidente palestino, según informó el diario israelí "Haaretz" en su edición electrónica.
En todo caso, lo que, en principio, parece descartado es que Israel autorice que el presidente palestino sea enterrado en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, o incluso en la vecina localidad de Abu Dis, señaló el periódico.
El primer ministro israelí, Ariel Sharón reunirá hoy a su Gabinete de Seguridad para estudiar las medidas que se tomarán con vistas al entierro de Arafat, quien se agravó seriamente ayer.
Al respecto los responsables palestinos que pudieron verlo consideran que a partir de ahora se encuentra "entre las manos de Dios".
La delegación palestina que viajó desde Ramala (Cisjordania) para verificar su estado de salud confirmó que el "rais" está "muy mal", aunque aseguró que su corazón, sus pulmones y su cerebro "todavía funcionan".
"Su suerte está en las manos de Dios", dijo con resignación el ministro palestino de Relaciones Exteriores, Nabil Shaath, durante una conferencia anoche en París.
Por un lado, la delegación de los dirigentes palestinos regresó a Cisjordania para disponer los funerales.
Fuentes palestinas dijeron ayer que el presidente de la Autoridad Palestina había fallecido tras sufrir una hemorragia cerebral, pero funcionarios de alto rango de dicha organización desmintieron las declaraciones.
Un destacado líder religioso musulmán podría viajar hoy a París para ser consultado sobre cuándo desconectar a Arafat.
Trece organizaciones palestinas se reunieron de urgencia anoche en Gaza para discutir los preparativos en caso de deceso de Yasser Arafat, tras el anuncio del rápido deterioro de su estado de salud, declaró a la AFP uno de los participantes del encuentro.