Mundo

La oportunidad de hablar

El implante coclear ofrece esperanza a quienes se comunicaban por señas. Después de la cirugía, hay un período de terapia.


Niños panameños con problemas de sordera tienen una esperanza de salir del mundo del silencio, gracias a un programa de cirugías conocido como implante coclear, realizado por primera vez en la Caja de Seguro Social.

La fundación “Oír es Vivir”, en conjunto con la Secretaría Nacional de Discapacidad (SENADIS), la Caja de Seguro Social, Hospital del Niño y el Hospital Santo Tomás capacitan a médicos para realizar estas operaciones.

Capacitación.
Este plan incluye a cuatro especialistas que se formarán en Cuba.

 

Los doctores colombianos José Alberto Prieto, Rafael Jaramillo y Jorge Almari están dispuestos a venir para instruir a estudiantes fonoaudiólogos.

Pacientes.
En Panamá hay unas 20.000 personas sordas, de las cuales 350 han sido atendidas en la fundación “Oír es Vivir”. Se han diagnosticado a 125 candidatos para implantes cocleares.

Se están haciendo implantes a niños porque si el procedimiento se les realiza a edad temprana, pueden tener la oralización más rápida (habla), ser incluidos en una escuela normal y tener una mejor calidad de vida, dijo la presidenta de la fundación “Oír es Vivir”, Cynthia Guy.

 

La pérdida auditiva también afecta a los adultos, pero hay un momento de aprendizaje de la vida hasta los 5 ó 7 años, cuando el cerebro procesa todo lo que recibe. Mientras aumenta la edad, se va cerrando la capacidad del cerebro para desarrollar el lenguaje. Por eso, a una persona adulta que nunca ha hablado, el implante no le funcionará.

Lo importante de esta cirugía es que abre otras posibilidades, porque el niño aprende a hablar y no se le limita al lenguaje de signos, pues una persona con lenguaje de signos puede trabajar, pero no logra una incorporación total a la sociedad.


fecha edicion
old id
497200
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América