Los países miembros de la OTAN se encontraban trabados ayer en una discusión sobre la medida en la que deberían responder al pedido del nuevo gobierno interino de Irak, que solicitó ayuda para entrenar a sus fuerzas armadas, dijeron los diplomáticos.
Los embajadores de la OTAN debatieron la cuestión del entrenamiento toda la mañana y se esperaba que continúen durante la tarde, tres días antes de la cumbre de la alianza militar de 26 naciones que se realizará en Estambul.
Las diferencias en las últimas conversaciones hicieron recordar los debates del año pasado sobre la guerra liderada por Estados Unidos para derrocar a Sadam Hussein.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush instará a los aliados de la OTAN en la cumbre del lunes y martes a que ayuden a entrenar las fuerzas de seguridad iraquíes como parte de la misión para "propagar la libertad", dijo el jueves la consejera de seguridad nacional, Condoleezza Rice.
El secretario general de la OTAN Jaap de Hoop Scheffer señaló que esperaba que los aliados acepten un pedido del primer ministro iraquí Iyad Alaui para brindar "algún tipo de entrenamiento".
Pero los diplomáticos dijeron que había diferencias acerca de si la OTAN debería entrenar a oficiales iraquíes dentro del país bajo la bandera de la alianza militar, o si debiera limitar su rol de entrenamiento fuera de Irak.
También hubo disputas sobre si se debería abrir la puerta a una mayor participación militar de la OTAN en etapas posteriores en Irak.