La OTAN informó que investigará un bombardeo sobre Trípoli que habría causado el miércoles al menos 40 muertos y fue denunciado por el vicario apostólico de la capital libia, el obispo Giovanni Innocenzo Martinelli.
“Conocemos esa información. La investigación verá si fuerzas de la OTAN estuvieron o no implicadas en ese incidente”, señaló el responsable de la operación “Protector Unificado” de la organización, el general Charles Bouchard, en una video conferencia desde el cuartel aliado de Nápoles (sur de Italia).
Bouchard añadió que se informará “cuando la investigación esté completada”.
Aun así, el general canadiense recordó que el supuesto bombardeo habría tenido lugar antes de que la Alianza Atlántica asumiera completamente el mando de las operaciones internacionales sobre Libia, lo que tuvo lugar a las 06.00 GMT de ayer.
El alto prelado Martinelli, en declaraciones a la agencia vaticana Fides difundidas en Roma, informó que el pasado miércoles fueron alcanzados por los bombardeos varios hospitales de Trípoli, uno de ellos en el barrio de Misda, en el sur de la capital.
Alí Abdessalam Treki, ex canciller y presidente de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU, fue designado representante de Libia ante las Naciones Unidas, tras una serie de renuncias a comienzos de la insurrección, pero Treki, quien está en El Cairo, dijo que no aceptaría ese ni ningún otro puesto del régimen.
“No debemos permitir que nuestro país caiga en un destino desconocido”, dijo en un comunicado publicado en sitios de internet opositores.
“Nuestra nación tiene el derecho de vivir en libertad, democracia y una buena vida” sentenció Treki.