Los combates en la zona de Debáltsevo, en el este de Ucrania, no cesan, a pesar del alto el fuego entre Kiev y los prorrusos que entró en vigor hace dos días y ponen en peligro todo el proceso de paz relanzado la semana pasada en la cumbre de Minsk.
El mando militar ucraniano informó de que cinco soldados han muerto en 24 horas, en combates con las milicias prorrusas.
Según el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, Andréi Lisenko, los sublevados atacaron hasta en 88 ocasiones las posiciones gubernamentales en Debáltsevo, estratégica ciudad donde miles de soldados ucranianos se encuentran prácticamente rodeados por los separatistas.
Aunque la intensidad de los enfrentamientos en el frente ha decaído en las últimas 48 horas, como han reconocido tanto las partes en conflicto como los observadores internacionales, Debáltsevo es la excepción que puede echar por tierra los esfuerzos internacionales para poner fin a la guerra en el este de Ucrania.
Kiev acusó a los rebeldes de intentar tomar la ciudad a cualquier precio, mientras que los prorrusos señalaron que las tropas gubernamentales no cejan en el empeño de romper el cerco en el que han caído tras la ofensiva lanzada por las milicias a mediados del pasado enero.
Tanto Kiev como los prorrusos quieren que la estratégica ciudad forme parte de su territorio y no parecen dispuestos a ceder.