La pobreza y la violencia social condicionan el desarrollo de miles de jóvenes salvadoreños, según un estudio presentado hoy por el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (IDHUCA), regida por jesuitas.
El informe, denominado "Dónde y cómo vive la juventud salvadoreña. Un país de crisis en crisis", fue divulgado por el centro de estudios en vísperas de la celebración de la XVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que comenzará el próximo miércoles en San Salvador.
El tema central de la Cumbre Iberoamericana es Juventud y Desarrollo.
Según el informe, que no proporciona cifras sobre la situación socio económica de los jóvenes salvadoreños, la sociedad "les ha legado un escenario de violencia económica y social que se agravará con la crisis financiera, energética y alimentaria mundial".
El IDHUCA dice que "la mayoría" de jóvenes en El Salvador afrontan como principales problemas "la falta de empleos y los salarios mal remunerados por lo que una buena parte decide emigrar a otros países, pese a contar con niveles educativos superiores".
Asimismo, sostiene que los jóvenes "son víctimas de la inseguridad", ya que la tasa de homicidios en el país - entre 7 y 9 diarios, según fuentes oficiales- "es una de las más altas en Iberoamérica".
Por otra parte, el IDHUCA lamentó que el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, "se haya negado a ratificar" la Convención Iberoamericana de los Derechos de los Jóvenes.
Saca ha reiterado que no ratificará la Convención debido a que algunos de sus postulados "riñen" con la Constitución, en aspectos relacionados con el servicio militar obligatorio, la pena de muerte y la libertad sexual.
Sin embargo, el gobernante ha anunciado que en los próximos días presentará ante la Asamblea Legislativa un anteproyecto de Ley de juventud "que recogerá lo mejor de la Convención".
La Convención, impulsada por la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ) y firmada en octubre de 2005, es un instrumento de carácter vinculante para los países que la ratifiquen.
Consta de 44 artículos que contemplan derechos fundamentales para la población de Iberoamérica entre 15 y 24 años, considerada joven por las Naciones Unidas.
El instrumento incluye derechos laborales, de educación y de salud, así como un capítulo relacionado con la sexualidad, donde defiende la libre orientación sexual, la elección de la pareja, el respeto a la familia y la privacidad en los servicios de salud.