En realidad ese sándwich, nombrado en honor a la ciudad alemana de Hamburgo, y que habría sido llevada a Estados Unidos por los inmigrantes de esa nacionalidad a finales del siglo XIX, es hoy día asociada a una epidemia de obesidad entre niños y adolescentes.
Y es que la hamburguesa es la estrella de la llamada comida rápida -o "comida chatarra", como le dicen sus detractores-, alimentos de bajo costo, y alto contenido graso, que son consumidos por millones de personas en todo el mundo, en especial jóvenes
Se estima que una hamburguesa normal contiene un 30% de grasas. La versión que crearon los expertos del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (Cidca), contiene sólo 10%.
La nueva hamburguesa también tendrá poca sal, otro producto alimenticio responsable de numerosos problemas de salud.
Y contará con una ventaja extra: no poseerá harinas que normalmente se usan como ligante- y por lo tanto será apto para el consumo de celíacos.
También tendrá aditivos beneficiosos: fitoesteroles, unos compuestos naturales vegetales, que disminuyen el colesterol.
Mismo gusto.
Los expertos del Cidca, que depende de la Universidad Nacional de La Plata y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet), tardaron dos años para dar con la fórmula de la hamburguesa "saludable".
Lo más difícil fue mejorar la calidad alimenticia del medallón de carne, sin restarle sabor.
"Las hamburguesas tradicionales contienen grasa animal saturada, que resulta nociva", explica la investigadora del Cidca, Alicia Califano.
Por ello, el desafío fue "eliminar esa grasa y al mismo tiempo que mantuvieran el gusto que ese componente les aporta y que resulta tan atractivo para los chicos".
Para eso, los expertos sustituyeron los lípidos vacunos con aceites de origen marino y vegetal.
Venta al público.
Los científicos de Cidca también utilizaron carne de mejor calidad y con menor contenido graso, lo cual -aclaran-, significará que la hamburguesa "saludable" costará entre un 25% y un 40% más que la común.
El proyecto aún está en trámite para obtener una patente ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial de Argentina.
Sin embargo, los creadores aseguran que ya han realizado todas las pruebas necesarias para garantizar su industrialización y comercialización masiva.
El próximo desafío de los científicos será una nueva ofensiva contra la "comida chatarra": la creación de salchichas de carne y pollo saludables.
Detalles.
El producto, preparado en laboratorio, está elaborado a base de carne de vacuno magra de primera calidad, con aceites de origen marino (pescado) y vegetal (girasol alto oleico). Además, y a diferencia de las hamburguesas convencionales, no posee harinas, lo que la hace apta para el consumo por parte de celíacos.
La "hamburguesa saludable" superó la prueba de cuarenta niños y adultos que la degustaron y compararon su sabor, textura y calidad con las hamburguesas convencionales.
En las pruebas de degustación se determinó que el nuevo desarrollo mantiene idéntico sabor al de las hamburguesas comunes, pero son más saludables.