La primera osa panda gigante que nació por inseminación artificial, Lousheng, ha dado a luz, mediante la misma técnica, a gemelos que pesan unos 150 gramos cada uno y se encuentran en muy buen estado, informó esta semana la agencia de noticias Xinhua.
Los cuidadores del centro en el que habita la mamá panda, situado en la ciudad de Xhouzhi, detectaron que esta se encontraba en celo a finales de marzo, aunque no descubrieron que la osa estaba preñada hasta diez días antes del nacimiento de los gemelos. En este centro de China viven 20 ejemplares panda.