La educación a través de Internet es un mundo donde nadie necesita pasaporte, donde toda la humanidad puede estar conectada y donde todo el mundo puede tener grandes beneficios.
En Panamá, sólo el 9% de la población tiene acceso a Internet, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU por sus siglas en inglés).
Esto se ha traducido en la imposibilidad de que miles de ciudadanos puedan conectarse al conocimiento y a la información, excluyéndolos de la tecnología.
Para ir cerrando esta brecha digital nace en Panamá Infoplazas, una estrategia de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), para contribuir con el desarrollo equitativo del país, teniendo acceso al conocimiento, a través de las tecnologías de la información y la comunicación como herramienta de productividad y bienestar.
Un modelo que funciona y cobra fuerza, de acuerdo con varias experiencias exitosas en América Latina. Estos espacios, que ponen a disposición de comunidades vulnerables computadoras y conexión a Internet, no son una novedad en Panamá. Estos centros han aparecido tímidamente y se han puesto en marcha.
En Panamá hay 103 Infoplazas, en Costa Rica no tiene desarrollado un plan de telecentros formal, Honduras cuenta con 100 centros comunitarios, El Salvador con 52, y los proyectos para América y el mundo continúan.
Un ejemplo es Brasil, en donde el gobierno de Lula ha definido a los telecentros como "un proyecto intensivo de tecnologías de la información para combatir la pobreza, que pretende garantizar la privacidad y la seguridad digital del ciudadano, su inserción en la sociedad de la información y el fortalecimiento del desarrollo local.
El ingeniero Luis Cisneros, director nacional del proyecto Infoplazas, manifestó que es una oportunidad para facilitar y estimular el uso de tecnologías de la información en la población panameña.
Y es que las Infoplazas son centros o locales habilitados con computadoras con acceso a Internet, donde los usuarios pagan un precio de tan sólo 25 centésimos, muy diferente a lo que se paga en el mercado local.
Recientemente se inauguraron los centros de Cañazas, Veracruz, el del gimnasio de El Chorrillo, Mañanitas y el del barrio de Balboa, en La Chorrera.