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¿La victoria de Bin Laden?


HOY se cumplen cinco años de los atentados terroristas ocurridos el martes 11 de septiembre de 2001. Esa fecha fue un "día infame", tal cual como lo dijo una vez Franklin Delano Roosevelt, cuando Estados Unidos fue bombardeado en 1941.
Pero el 11 de septiembre fue una especie de "Pearl Harbour en Manhattan". Quizás el golpe del siglo, puesto que ni Japón, la Alemania Nazi o la otrora Unión Soviética pudieron realizar semejante ataque sorpresivo en territorio norteamericano, durante los tiempos álgidos de las guerras contemporáneas.
Este hecho significó un viraje en la política exterior norteamericana en sus prioridades, dejando al Oriente Medio como punto clave, debido a las tensiones en esa región y el vital asunto del petróleo. Empero, esto también deja vulnerable a Estados Unidos, convirtiéndose en el "malo de la película", en vez de ser la "víctima".
Muy bien lo decía el doctor Ignacio Sotelo, uno de los más reconocidos politólogos europeos. "Claro que el mundo cambió tras el 11-S, pero el que salió perdiendo más fue Estados Unidos", decía el experto en la Deutsche Welle hace poco.
Sotelo recalcó que los derechos civiles se vulneraron, debido a que por la fiebre de temor a más atentados como el 11-S, los países prefirieron modificar sus leyes migratorias y de seguridad para restringir el modo de vida de sus ciudadanos. En este asunto, aquí salieron perdiendo los musulmanes.
Como dije antes, Estados Unidos no supo mantener el respaldo internacional y su papel de "víctima" tras los atentados brutales en Nueva York y Washington. En vez de aprovechar la ocasión, decidieron lanzar una ofensiva abrumadora a Irak, saliendo del esquema global de la campaña contra el terrorismo, argumentando la necesidad de derrocar a Saddam Hussein por su supuesta relación con la red terrorista Al-Qaeda.
Esto recientemente fue desmentido por un informe del Senado norteamericano.
Entretanto, el multimillonario saudita Osama bin Laden no ha sido capturado y anda libre haciendo maldades como un "jinete del Apocalipsis", tal cual como aparece en un vídeo previo a los atentados de 2001, en donde sale montado en un caballo blanco en el desierto.
Como reflexiona la BBC de Londres en un especial sobre el 11-S, los años pasan y los enemigos acérrimos de Estados Unidos son capturados (Saddam Hussein), asesinados (Abu Musab el Zarqawi) o simplemente mueren (Slobodan Milosevic), pero Bin Laden sigue vivo.
Bin Laden figura como el terrorista más buscado en el sitio de Internet del FBI. Allí se ofrece una recompensa de 25 millones de dólares por información que conduzca directamente a su captura. Pero nada parece indicar que su suerte vaya a cambiar dentro de poco.
Hasta el propio presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha dicho que ya no le preocupa tanto si no es capturado.
"Todo esto ha llevado a que muchos se pregunten si el gran ganador de la llamada lucha contra el terrorismo no ha sido justamente su principal objetivo: Osama bin Laden", destaca la BBC.
Lo más cómico del asunto es que un diario norteamericano comparó la búsqueda de Bin Laden en la frontera de Afganistán y Pakistán como el juego "¿Dónde está Wally?", en donde se coloca un vasto dibujo lleno de elementos coloridos y se trata de localizar al pequeño individuo, escondido entre los diseños del mapa.
Mientras tanto, la guerra al terrorismo y la política agresiva norteamericana se ha convertido en un "boomerang" para George W. Bush y los republicanos.
Los estadounidenses rechazaron la intervención en Irak, al punto que se piensa que esto le costará caro a los legisladores conservadores pro guerra al terror, en las elecciones congresistas de noviembre próximo.
Según la Deutsche Welle, los expertos consideran que el derrumbamiento de las torres del World Trade Center se ha convertido en una parte de la psique estadounidense.
Lo positivo del asunto del 11-S es que Nueva York ha comenzado a mostrar una nueva imagen. En el otrora World Trade Center, ya comenzaron los trabajos para construir las majestuosas edificaciones que reemplazarán a las Torres Gemelas.
La Torre de la Libertad, que tendrá unos 541 metros de alto (1776 pies, número que también reseña la fecha de la independencia norteamericana), será el edificio más alto del mundo, y junto a otras colosales construcciones volverán a dar al Bajo Manhattan su panorámica postal de ciudad emblemática de Estados Unidos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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