La ONU advirtió que la violencia en Yemen sigue dificultando la entrega de ayuda humanitaria a la población que la necesita y dijo que el conflicto continúa generando más y más desplazados dentro del país.
"La violencia continúa restringiendo el acceso humanitario. A pesar de los problemas, los socios humanitarios están trabajando para llevar suministros clave, principalmente para apoyar servicios hospitalarios y desplegar equipos médicos de emergencia", explicó en una conferencia de prensa el portavoz Stéphane Dujarric.
Según Naciones Unidas, cada vez más civiles están huyendo de la capital Saná y de la provincia de Saada, en el noroeste del país, y refugiándose en la provincia de Amran.
En total, unas 28,000 personas han llegado a esa zona desde el inicio de la crisis, según la ONU.
Desde que comenzó la violencia a mediados de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 540 personas han sido asesinadas y unas 1,700 han resultado heridas.
En las últimas horas, los bombardeos de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí y los combates sobre el terreno han continuado y hay informaciones sobre la toma de hospitales por distintas partes, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
El sábado, Rusia presentó al Consejo de Seguridad una propuesta de resolución para obligar a que se observen pausas humanitarias en los bombardeos, con el fin de evacuar a los ciudadanos extranjeros y facilitar la entrega de ayuda a la población local.
Poco antes, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) había pedido una tregua de 24 horas para suministrar asistencia humanitaria.
La organización anunció hoy que finalmente había conseguido permiso para llevar al país material médico por vía aérea.