Científicos de EE.UU. confirmaron que el amamantamiento mejora la inteligencia de un niño, pero sólo si éste tiene una determinada variante genética, reveló un estudio divulgado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
"Esta variante genética es la FADS2, un gen que controla los ácidos grasos y que puede ayudar a los bebés a aprovechar mejor la leche materna y promover un desarrollo cerebral vinculado a un mayor coeficiente intelectual", señaló Julia Kim-Cohen, profesora de psicología de la Universidad de Yale.
Explicó que los niños que no poseen esta variante genética tienen un desarrollo intelectual normal y para ellos "haber sido amamantados no les ayuda a contar con una ventaja intelectual".
La investigación se centró en los ácidos grasos no saturados que están en la leche humana, pero no en la leche de vaca o en las fórmulas infantiles.
Este tipo de ácidos grasos aumenta el desarrollo intelectual debido a enzima que ayuda a mejorar el desarrollo neuronal.