Nintendo lanzó en Japón su esperada consola 3DS, que permite ver imágenes tridimensionales sin necesidad de gafas y una de las apuestas más ambiciosas del gigante nipón para conquistar el sector de los dispositivos portátiles.
Cientos de usuarios hicieron fila ante varios grandes almacenes de Tokio ansiosos por ser los primeros en tener en sus manos la 3DS, que la mayoría de ellos ya había reservado por Internet el 20 de enero, cuando se abrió el plazo de pedidos.
Con un precio cerca de 305 dólares, las reservas por la Web para la Nintendo 3DS se llegaron a agotar en menos de dos horas en portales como Amazon o Rakuten.
El lanzamiento en el mercado nipón tiene lugar un mes antes de que la 3DS llegue a Europa, el 25 de marzo, y a Estados Unidos dos días más tarde.