Miles de electores del Estado de Florida esperaron ayer entre cuatro y cinco horas en largas filas para emitir su voto en el último día del proceso de votación anticipada.
Con sombrillas, libros y sillas plegables, los votantes acudieron a los recintos electorales para sufragar en las reñidas elecciones donde se decidirá quién será el nuevo presidente de EU.
Ambos candidatos buscaron afanosamente los votos de los residentes en Florida, uno de los Estados que más votos aporta.