Muchos de los efectos dañinos que ha causado el cambio climático en el planeta son irreversibles.
Este es el pesimista mensaje de un equipo internacional de científicos que afirma que, aun, si logramos de alguna forma reducir las emisiones de carbono, las temperaturas en el mundo seguirán altas durante 1.000 años.
El informe fue llevado a cabo por el Laboratorio de Investigación del Sistema de la Tierra de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que depende del Departamento de Energía.
Y fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (Actas de la Academia Nacional de Ciencias).
Los científicos advierten que si los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera continúan aumentando, habrá cada vez menos precipitaciones en áreas que ya están secas.
Agregan que, actualmente, los océanos están retrasando el calentamiento global al absorber calor, pero, eventualmente, liberarán ese calor en la atmósfera.
El futuro, peor.
Según los científicos, este es el momento en que los políticos deben compensar los daños medioambientales que han sido causados por la contaminación provocada por el hombre.
Porque de lo contrario, lo peor está por venir, expresan.
"Este informe no nos dice que todo está perdido" dijo a la BBC Susan Solomon, principal autora del estudio.
"Lo que afirma es que parte de lo que ya hemos causado es irreversible, pero ahora es el momento de tomar mejores decisiones para el futuro. Porque es en el futuro cuando ocurrirán los mayores cambios en el clima", expresa la científica.
El estudio analiza las consecuencias de permitir que el CO2 continúe concentrándose en distintos niveles más altos del actual (concentraciones de 385 partes por millón, ppm).
Los científicos descubrieron que, aun, si hoy, lograramos detener completamente las emisiones de carbono, los cambios en las temperaturas de la superficie, las precipitaciones, y el aumento en los niveles del mar serán, en gran parte, irreversibles durante 1.000 años.
Pero si permitimos que el CO2 continúe aumentando entre 450 y 600 ppm, los resultados serán persistentes disminuciones en las precipitaciones de lluvia, particularmente en zonas ya secas del sur de Europa, el norte de África, el suroeste de Norteamérica y partes de Australia.
"El calentamiento que ya estamos viendo es de 0,75 grados centígrados" dice Susan Solomon.