Los habitantes de Nueva Jersey a los que les gusta alimentarse con ardillas recibieron la noticia de que el colilargo roedor sí se puede comer, ya que a comienzos de año habían sido informados de que el manjar podía contener metales tóxicos.
A comienzos de 2007 la Agencia de Protección Medioambiental señaló que había descubierto altos niveles de plomo en una ardilla capturada cerca de un basurero en la zona de Ringwood,.
Los funcionarios indicaron el martes que el resultado de los exámenes estaba mal.
"Un reactivo usado para procesar los tejidos en muestras de laboratorio resultó defectuoso, según comunico la agencia.