El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, viajará a Europa esta semana como el triunfador de una guerra en Irak que muchos europeos rechazaban y buscará limar asperezas, pero sólo hasta cierto punto.
Bush iniciará el viernes un viaje que lo llevará a Cracovia, Polonia, donde se espera una cálida bienvenida; a Rusia, donde participará en las ceremonias por el 300 aniversario de San Petersburgo, y después a Evian, en Francia, para asistir a la cumbre anual del Grupo de los Ocho (G8), integrado por las siete naciones más industrializadas del mundo y Rusia.
El viaje de una semana lo pondrá en contacto directo con los tres principales opositores a la guerra en Irak, los presidentes de Francia, Jacques Chirac, y Rusia, Vladimir Putin, y el canciller alemán, Gerhard Schroeder, por primera vez desde que esos tres países impidieron que el Consejo de Seguridad de la ONU emitiera una declaración respaldando a ese uso de la fuerza.
Los siete países más industrializados del mundo y Rusia se reunirán del uno al tres de junio en Francia en medio de serias disputas políticas y comerciales que podrían afectar la unidad y cordialidad que esas cumbres se esfuerzan por mostrar.
Temas como el futuro de Irak, el papel de las Naciones Unidas, los esfuerzos de paz en el Oriente Medio y las relaciones franco-estadounidenses provocan suficiente discordia para mantener a los países del Grupo de los Ocho (G8) caminando de puntillas para evitar enfrentamientos en la reunión.
Estos, sin embargo, no son los temas más importantes que surgirán en el balneario francés de Evian, donde Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Canadá y Rusia se reunirán para una cumbre destinada a coordinar políticas económicas.
El presidente estadounidense podría participar en reuniones con dirigentes del Medio Oriente, indicó ayer la Casa Blanca negándose a confirmar la inminencia de una cumbre con los primeros ministros israelí, Ariel Sharon y palestino, Mahmud Abbas (Abu Mazen). "La posibilidad de reuniones forma parte de un atento estudio. No diré nada más", indicó el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleisher.
"El presidente continúa estudiando la manera exacta como va a contribuir para llevar a las partes implicadas a aportar la paz al Medio Oriente", agregó Fleisher aclarando que no podía "decir nada definitivo por ahora". El ministro de Información de Jordania, Mohammad Adwan, dijo horas antes que su país será escenario de la cumbre entre el presidente estadounidense Bush y los primeros ministros israelí y palestino.
Por su lado, la agencia egipcia Mena indicó, manteniendo algunas reservas que "estaba casi decidido que el presidente (egipcio) Hosni Mubarak será anfitrión de una cumbre árabe-estadounidense el 4 de junio en Charm el-Cheij" (Egipto).