Las FARC admitieron ayer haber derribado el pasado 13 de febrero un avión de inteligencia norteamericano y secuestrado a tres estadounidenses que iban a bordo, después de que Washington endureció el tono contra los rebeldes colombianos, calificándolos de "asesinos despiadados".
El mando central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) emitió un comunicado, conocido ayer, en que acepta el triple secuestro, aunque no menciona nada de un militar colombiano y otro funcionario estadounidense que, según el gobierno de Bogotá, fueron asesinados con "tiros de gracia" por los rebeldes poco después de la caída del avión.
"El 13 de febrero, una unidad del Bloque Sur derribó en la aldea de Santa Ana, cerca de la ciudad de Florencia (sur), una avioneta de propiedad del gobierno norteamericano, tripulada por un militar colombiano y cuatro agentes de la CIA, tres de los cuales se encuentran en nuestro poder", reza el comunicado, de cuatro puntos.
Además, la guerrilla de las FARC exigió ayer la suspensión de los operativos militares en una zona del sur de Colombia para respetar la vida de los tres estadounidenses que tiene en su poder desde el pasado día 13.
Sin embargo, el Ejército colombiano mantendrá la búsqueda por aire y tierra de tres estadounidenses secuestrados por las FARC, grupo que exigió la suspensión inmediata de las operaciones militares como condición para garantizar la vida de los rehenes, señaló ayer una alta fuente castrense.
"Las operaciones de búsqueda se mantendrán en la zona de Caquetá (sur), porque esa es la orden del presidente (colombiano, Alvaro Uribe)", dijo un oficial del Ejército, que habló a condición de anonimato.
Mientras tanto, el gobierno del presidente George W. Bush ordenó ayer el envío a Colombia de 150 soldados estadounidenses más para asistir en la búsqueda de los tres estadounidenses rehenes de rebeldes de izquierda, y responsabilizó a los rebeldes colombianos por la integridad de los rehenes, al tiempo que exigía que sean liberados de inmediato.
Amanda Batt, vocera del departamento de Estado dijo que el gobierno sabe que los sobrevivientes, de las cinco personas que viajaban a bordo de un avión estadounidense, están en poder del grupo rebelde de izquierda Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
"Aquéllos que los tienen cautivos son responsables de su seguridad, salud y bienestar. Todos los recursos disponibles están siendo utilizados las 24 horas del día en operaciones de búsqueda y rescate"", dijo Batt. Exigimos su inmediata y segura liberación"".