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Las redes de cerco acaban con las especies marinas

Estas redes tienen unos 1,500 metros de extensión y atrapan todo lo que está cerca de los cardúmenes de atún, que generalmente están acompañados por delfines, tiburones, peces vela y tortugas.


L as redes de cerco y las explosivos utilizados para la captura del atún que se encuentran en los reservorios naturales de las costas del pacífico panameño, están poniendo en peligro el equilibrio ecológico de toda esa región.

De acuerdo con Gabriela Etchelecu, directora de la Fundación MarViva, existen cientos de denuncias a varios barcos atuneros que están realizando faenas de pesca con redes de cerco dentro de la abolida zona de exclusión, que fuera creada por Ley 44 de 2004 del Parque Nacional Coiba.

Etchelecu aseguró se tienen reportes de pescadores deportivos y artesanales que han observado a barcos atunero utilizando redes de cerco en esta área y que estas naves tienen la particularidad de utilizar explosivos para asustar a los peces y evitar que escapen.

 

Estas redes -planteó- que tienen unos 1,500 metros de extensión y 500 metros de profundidad atrapan todo lo que se encuentra alrededor de los cardúmenes de atún, que generalmente están acompañados por delfines, tiburones, peces vela y tortugas.

"En los lances realizados por los atuneros, que utilizan radares y helicópteros para detectar los cardúmenes no sobrevive nada, incluso se han capturado tiburones ballena y otras especies que se encuentran amenazadas", detalló.

En tanto, el Técnico en Ciencia del Mar, Edwin Medina, explicó que las redes de cerco tienen poca selectividad y se convierten en una trampa de muerte para varias especies asociadas a los cardúmenes de atún.

 

Para Medina, la actividad que desarrollan los barcos atuneros dentro de la extinta zona de exclusión puede entrar en conflicto con los pescadores artesanales, que realizan sus faenas en áreas cercanas a la costa.

Además detalló que la creación del Parque Nacional Coiba estableció una zona especial de protección que no está siendo respetada y en donde la actividad de pesca industrial en la región puede tener serias consecuencias para todo el ecosistema.

Por razones que aún los científicos no han podido esclarecer, los atunes de aleta amarilla y barrilete llegan cerca de las costas a reproducirse y descansar, por lo que permanecen unos tres meses en el área.

 

Efectos de la pesca.
En tanto, un informe elaborado por la Universidad de Miami sobre los efectos de la pesca del atún revela que el uso de las redes de cerco afecta directamente a especies como el pez vela, marlin, pez espada y lanceta.

De acuerdo con el estudio científico que abarcó a Guatemala, Costa Rica y Panamá, hecho público por la Fundación para Conservación del Mar, la Naturaleza y las Especies Marinas CONAMAR, la abundancia de pez vela ha descendido un 82% en los últimos años. A la vez que el peso de los peces vela ha caído un 46%.


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332460
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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