Un hombre infectado con el virus del sida contagió deliberadamente a su esposa con la intención de lograr que la mujer volviera a mantener relaciones sexuales con él.
La pareja no mantenía relaciones sexuales aparentemente desde 2004, cuando se descubrió la infección del esposo.
El hombre, de 35 años y al que no se identifica, pinchó a su esposa, de 33 años, con una aguja con su sangre mientras ésta dormía en mayo de 2008 y la mujer descubrió estar infectada durante un chequeo médico.
La policía acusó al marido de infectar a la mujer, un delito penado con hasta 14 años de prisión, y se prevé que un tribunal emita sentencia a principios de 2010.