Ya convertido en una zona de bajas presiones, el ciclón "Sidr" se deshizo tras dejar a su paso por Bangladesh al menos 1,795 muertos -según las cifras del Gobierno aunque otras fuentes hablan de hasta 3,000- y 3.2 millones de desplazados que se esfuerzan por reconstruir sus vidas.
Por el momento, varios centenares de personas continúan desaparecidas, pese a que las líneas de teléfono y el tendido eléctrico comenzaron a funcionar en algunos puntos.
Según explicó un funcionario desde el Centro de Control del Ministerio bengalí de Gestión de Desastres, los equipos de rescate tratan aún de alcanzar algunas áreas de costa e islas cercanas. "El número de muertos seguirá aumentando. Ahora importa hacer llegar ayuda a los sobrevivientes.