Las alertas de tormenta fueron levantadas ayer para las islas del este y norte del Caribe, después de que una depresión tropical que amenazó con convertirse en tormenta tropical se desintegró al aproximarse a las Antillas Menores.
El sistema perdió la circulación característica de sus vientos y se desintegró en una amplia banda de tormentas eléctricas, dijeron meteorólogos del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede Miami.
Residentes de Puerto Rico, las Islas Vírgenes estadounidenses, Santa Lucía y Dominica pueden esperar de dos a siete centímetros de lluvia en las próximas horas, pero nada peor, dijeron los expertos.
Las alertas de tormenta habían sido declaradas para las islas anteriormente, cuando parecía que el sistema podría fortalecerse y convertirse en la tormenta tropical Erika, y fueron retiradas también para Martinica, Guadalupe, Antigua, Montserrat, Saint Kitts y Nevis, Saba y San Eustacio.