El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) denunció hoy que la ley que criminaliza la inmigración ilegal en el estado de Arizona viola los principios de no discriminación y de igual protección de las leyes.
La ley, promulgada esta semana por la gobernadora Jan Brewer, permite a la policía de Arizona detener a cualquier persona cuando exista una "sospecha razonable" de que se encuentra ilegalmente en el país.
También permite que la policía local asuma las funciones típicas de los agentes de inmigración.
"Esta medida abre la puerta a la aplicación arbitraria de la ley, las detenciones ilegales y la discriminación racial", señaló Cejil en un comunicado.
La organización de defensa y promoción de los derechos humanos advierte de que la ley no define lo que considera "sospecha razonable" lo que deja amplio espacio para el empleo de criterios subjetivos.
Ante esa situación afirma que su aplicación podría conducir a intervenciones ilegales y violaciones de otros derechos fundamentales como el debido proceso legal, la protección contra detenciones arbitrarias, el derecho a la vida privada y familiar y la igualdad ante la ley.
"La nueva ley aprobada en Arizona atenta contra los derechos fundamentales de ciudadanos estadounidenses y migrantes. Una evaluación imparcial de su contenido evidencia riesgos gravísimos para la protección de la dignidad e integridad de las personas y hace imprescindible que sea rechazada de plano", dijo Viviana Krsticevic, directora ejecutiva de Cejil.