El Gobierno libanés decidió indemnizar con 30 millones de libras libanesas (unos $20 mil) a cada familia de las víctimas del edificio que se derrumbó el domingo en Beirut y causó, según los últimos recuentos, al menos 25 muertos.
En una reunión en el Palacio Presidencial, el gabinete acordó también formar una comisión, bajo la égida del primer ministro Nayib Mikati, para investigar lo sucedido.
El bloque de seis plantas y 10 apartamentos, que en el momento del accidente se cree que albergaba a al menos 35 personas, se desplomó sobre sus ocupantes, libaneses, sudaneses, egipcios y filipinos.
Entre las víctimas mortales hay ciudadanos de todas esas nacionalidades.