El número de secuestrados que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) consideran "canjeables" por guerrilleros presos se redujo ayer a 22, todos ellos de las fuerzas de seguridad, con la entrega del único civil que quedaba.
El ex diputado colombiano Sigifredo López, secuestrado desde 2002, fue recibido ayer en medio de una alegría desbordante, por sus familiares y amigos en el aeropuerto de la ciudad de Cali, en el suroeste de Colombia.
Nada más bajar rompió en sollozos e inmediatamente se fundió en un fuerte abrazo con sus hijos y su esposa, Patricia Nieto.
Con camiseta azul, gorra y un crucifijo de madera colgado al cuello, este ex diputado del Valle del Cauca, el único superviviente del grupo de congresistas de esa región, secuestrados por las FARC en 2002, regresó así a la libertad.
Durante una breve conferencia de prensa, el ex rehén pidió "el intercambio de prisioneros ya" como primer paso para lograr la paz en Colombia, al considerar que el presidente Álvaro Uribe "se ha equivocado en algunas cosas".
"Hay que decidir la liberación unilateral de todos los civiles y el intercambio de prisioneros combatientes", afirmó López poco después de que el helicóptero brasileño que lo trasladó desde las espesas selvas del Cauca lo devolviera a la libertad.
López aseguró que esa es la única "posibilidad de traer con vida a los 22 militares (y policías) que en estos momentos están amarrados a un árbol desde hace 10 años".
"Las FARC, los guerrilleros, tienen la orden perentoria de asesinar a los indefensos apenas sientan el primer helicóptero o la primera bala, como ocurrió con mis compañeros", dijo sobre los once diputados del Cauca asesinados en 2007 cuando los guerrilleros percibieron que se avecinaba un rescate militar.
"Yo traigo una propuesta clara: libertad unilateral de todos los secuestrados ya, y que se acabe el secuestro como arma política, en este conflicto armado que es posiblemente el más degradado del planeta, con la salvedad de Israel".
Tras ofrecer estas declaraciones improvisadas a la prensa, el ex diputado ofrecerá una rueda de prensa en la que dará detalles de su cautiverio y de su convivencia con los diputados que fueron asesinados.
Carta.
La senadora opositora Piedad Córdoba dijo ayer que trajo consigo una carta del número uno de las FARC, Alfonso Cano, que le fue entregada cuando al frente de una comisión humanitaria recogió en la selva al ex diputado Sigifredo López en una operación "como de película", según sus palabras.
Córdoba no dio precisiones sobre el contenido de la carta, pero sí detalló las dificultades que tuvieron para recibir de manos de las FARC a López, quien en su juventud fue un consumado deportista y llegó a destacar en el lanzamiento de bala (peso) y martillo.
Fue "muy difícil", pues lo blando del terreno impidió el aterrizaje del helicóptero que transportaba a la comisión, explicó al detallar cómo se encontraron con el ex diputado en las espesas selvas del Cauca, en el suroeste de Colombia.