En medio de los abrazos, los besos, las risas y el llanto, las palabras sobran. La liberación de Clara Rojas y Consuelo González traen un mensaje claro: "Libertad para todos los secuestrados, que todavía están en las manos de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)".
Ambas mujeres fueron recibidas en el aeropuerto de Maiquetía de Caracas con flores y abrazos por sus familiares, luego de ser entregadas por un grupo de guerrilleros en zona desconocida de Colombia.
"Aló, presidente. Mil gracias por todas su gestión humanitaria, por favor presidente (Chávez) no puede bajar la guardia presidente, los que quedaron (secuestrados por las FARC) me mandan a decir este mensaje", dijo González de Perdomo en la conversación telefónica con el jefe de Estado.
"Estamos agradecidas en el alma por este acompañamiento que nos ha hecho, mil gracias", dijo visiblemente emocionada Clara Rojas, ex candidata a la vicepresidencia colombiana y cautiva desde el 23 de febrero de 2003.
Clara Rojas comentó que desea recoger cuanto antes a su hijo Emmanuel, nacido en cautiverio, y que está bajo el cuidado de una institución estatal colombiana. "Yo quisiera recoger ya a Emmanuel", sostuvo Rojas.
"El niño se llama Emmanuel, por supuesto, es una bendición de Dios con nosotros. Estoy viva por Emmanuel y por la Virgen santísima que nos ha protegido", señaló Rojas y añadió que no tiene noticia sobre el paradero del padre de su hijo.
"El momento del parto fue difícil. No dilaté. Me hicieron la cesárea y estuve 40 días en recuperación, sin moverme, sin poder levantarme de la cama", narró, y confirmó que a Emmanuel "se le partió el bracito al momento de nacer".
Por otro lado, dijo que no veía a Íngrid Betancourt desde hace tres años. Que traían algunas pruebas de supervivencia y anunció que en breve llegarían más de otros rehenes de las FARC.