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Líder católico tradicionalista ataca al Vaticano


El líder de los tradicionalistas católicos dijo ayer que el papado de Juan Pablo II dejará un triste legado porque su apertura a otras religiones ha dejado la Iglesia como "un barco con un agujero".
El obispo suizo Bernard Fellay, que encabeza a un millón de seguidores que no reconocen las reformas decididas en el Concilio Vaticano II (1962-1965), expresó también que no ve una reconciliación cercana con El Vaticano.
"La Iglesia Católica no es un barco en una tormenta, es un barco que presenta un agujero", dijo Fellay, uno de los cuatro obispos excomulgados por el Papa en 1988, cuando fueron ordenados sin permiso papal por el difunto arzobispo Marcel Lefebvre.
Los tradicionalistas, llamados la Sociedad de San Pío X, se oponen a la modernización del catolicismo emprendida a partir del Concilio Vaticano II, que promovió el diálogo entre las religiones y decidió que la misa ya no se dijera en latín sino en las lenguas vernáculas.
Fellay, sucesor de Lefebvre, ofreció una conferencia de prensa en un hotel cerca del Vaticano para presentar el informe tradicionalista de 50 páginas, sobre los 25 años del papado de Juan Pablo II.
El informe dijo que el ecumenismo, como se conoce el diálogo y cooperación entre las iglesias cristianas, "ha transformado la Santa Sede, que es la Iglesia, en una ciudad en ruinas".
El informe acusó al Papa, que ha hecho de la mejoría de relaciones con otras religiones cristianas un tema clave de su papado, de haber "trastornado el orden deseado por Dios".
Los tradicionalistas echan la culpa al concilio modernizador de muchos problemas de la Iglesia, incluido el gran número de hombres y mujeres que han dejado la vida religiosa.
Uno de los católicos tradicionalistas más conocidos es el actor australiano Mel Gibson, aunque no está claro si es miembro de la Sociedad de San Pío X.
"Nosotros provocamos el desastre de la Iglesia, nosotros estamos tratando de arreglarlo", dijo Fellay. Acusó al Vaticano de tratar "manera tiránica" a los que quieren un regreso a los valores tradicionales. También atacó al cardenal Walter Kasper, que encabeza el departamento de la Unidad Cristiana del Vaticano.
"La Iglesia está más interesada en la unidad cristiana que en la Salvación", dijo. Aunque los tradicionalistas son una minoría entre los 1,000 millones de católicos en el mundo, el Papa ha mantenido un diálogo con ellos, esperando que vuelvan al redil antes de que muera.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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